Modo Slow  abrió sus puertas en febrero de 2020. Pero su historia comenzó muchos años antes.  

 

Internet todavía era una promesa cuando una pareja muy joven iniciaba la aventura de poner una casa de decoración cerca de la Avenida Belgrano. 

 

Los locales comerciales en ese entonces eran 100 por ciento cara a cara con el cliente. Buscar proveedores implicaba recorrer los barrios, transitar las calles, visitar fábricas. Para exhibir nuestros productos compramos tres bibliotecas en el Puerto de Frutos. Un día en el local, una pareja, que todavía recuerdo, nos dijeron que querían comprar una de las bibliotecas pero de color azul. Dijimos que sí, a pesar de nunca haber visto antes un tarro de pintura. Ese fue el primer mueble que vendimos. La voz se corrió, y pronto nuestro local se llenó de gente que nos pedía muebles pintados o patinados en algún tono. Copamos la vereda de tantos pedidos que teníamos. Nuestras manos estaban negras de tanto betún que usábamos para teñir los muebles. A su vez la demanda a medida se hizo cada vez más grande, por lo que contratamos a un carpintero para poder hacer nuestros propios productos y diseños. Aunque parezca difícil de creer, muchos de los modelos que después se masificaron nacieron ahí, en el año 1995, en ese local del barrio de Once. 

 

Para el año 2000, contábamos con 3 locales. En el año 2001 no teníamos ninguno.

 

Las crisis nos obligaron a acomodarnos una y otra vez. Habíamos cerrado los locales al público pero habíamos aprendido a hacer muebles y todavía nos quedaban clientes importantes.  Alquilamos unas máquinas en una carpintería y comenzamos de nuevo. 

 

Durante los años que siguieron nos dedicamos a la venta mayorista y a realizar todo tipo de instalaciones en madera. Trabajamos para importantes cadenas de cafés y fuimos uno de los proveedores principales de Falabella mientras estuvo en el país.

 

En febrero de  2020, 10 días antes de la pandemia, volvimos a la venta minorista con un nuevo local: Modo Slow.  Los tiempos cambiaron, las velocidades son otras y golpean sin tregua.  

 

Contamos con el recorrido que nos dio la experiencia en el rubro. Nuestros sueños están intactos. 

 

La propuesta de Modo Slow es que habites tu casa con todos los sentidos, por eso nuestros productos van desde muebles, textiles, decoración, iluminación y hasta  aromas.  Nuestra misión es que tu casa sea esa pausa que te invita a vivir más despacio.